Checklist para transpaletas: cómo encontrar el equipo de manutención adecuado
En las operaciones diarias de un almacén, elegir el equipo equivocado puede salir caro, tanto en el momento de la compra como durante cada jornada de uso. Plantearse las preguntas adecuadas antes de adquirirlo te ayudará a encontrar una solución que realmente se adapte a las necesidades de tu empresa.
Elegir una transpaleta adecuada es una de esas decisiones que pueden tener un impacto duradero en las operaciones diarias de un almacén, tanto para bien como para mal. Si la decisión se toma de forma informada y meditada, los procesos serán más eficientes, seguros y rentables. Sin embargo, si se toma demasiado deprisa, sus inconvenientes no se notarán una sola vez, sino todos los días.
Muchas empresas se encuentran precisamente ante esta situación: “¿qué modelo responde realmente a mis necesidades?”. La respuesta depende de mucho más que de la capacidad de carga y el precio. Hay que tener en cuenta las condiciones concretas del propio almacén: la anchura y altura de los pasillos, los turnos de trabajo y la tecnología de las baterías, la ergonomía o el coste total. Desde STILL te planteamos cinco preguntas que pueden ayudar a aclarar la situación e identificar qué aspectos son realmente importantes en cada caso.
1) ¿Solo necesitas transportar tus cargas o también almacenarlas a cierta altura?
Esta pregunta, que a primera vista puede parecer bastante sencilla, condiciona todo lo que viene después. Al fin y al cabo, determina si en el almacén se necesitan transpaletas, apiladores para dos niveles o apiladores eléctricos.
Las transpaletas están diseñadas específicamente para el transporte horizontal. Elevan la carga únicamente hasta la altura necesaria para desplazarla de forma segura, por lo que no son adecuadas para almacenar mercancías en estanterías. En cambio, son ideales para mover palés a nivel del suelo.
Una transpaleta también es la opción correcta para organizar la mercancía dentro de un camión. En este tipo de aplicaciones se necesitan modelos compactos y robustos, que encajen fácilmente en el vehículo y que, al mismo tiempo, ofrezcan suficiente maniobrabilidad para desplazarse por la zona de carga. En STILL, por ejemplo, contamos con la transpaleta automática AXL 15 iGo, capaz de moverse por el muelle de carga y descarga de forma autónoma y sin sistemas adicionales de seguridad.
Los apiladores eléctricos, por el contrario, están diseñados no solo para el transporte horizontal, sino también para el movimiento vertical: permiten almacenar y retirar palés de las estanterías y elevarlos a alturas considerables. Por tanto, si necesitas tanto transportar mercancías como almacenarlas, sin duda deberías considerar un apilador eléctrico.
Un apilador para dos niveles es la solución ideal para transportar mercancías frágiles o no apilables. Especialmente en el caso de mercancías que no pueden apilarse, la posibilidad de transportar uno o dos palés en cada trayecto puede tener un impacto considerable en la productividad. Además de la función básica, entran en juego otros dos factores: la capacidad de carga necesaria y el tipo de palé utilizado. En cuanto a la capacidad de carga, la regla general es dejar siempre un margen de seguridad. Por ejemplo, si se necesitan mover 900 kg, es preferible elegir un equipo con una capacidad de 1.200 kg.
En el caso de los apiladores eléctricos hay que tener en cuenta un aspecto importante: la capacidad de carga disminuye a medida que aumenta la altura de elevación, por lo que es fundamental comprobar la denominada capacidad residual. El tipo de palé utilizado —europalés, industriales u otros— también influye en la elección de las horquillas del equipo.
2) ¿Cuáles son las condiciones físicas del espacio disponible?
Incluso la mejor carretilla elevadora sirve de poco si no puede maniobrar correctamente dentro del almacén. Por eso, es fundamental analizar en detalle el espacio disponible antes de tomar una decisión de compra. En el caso de los apiladores eléctricos, el factor clave es la altura de elevación.
En función de las dimensiones de las estanterías se utilizan distintos tipos de mástil: monomástil o mástil simplex, telescópico o su versión con elevación libre, así como el mástil triplex para mayores alturas. Como norma general, se deben añadir siempre 200 mm a la altura de la balda superior para garantizar un almacenamiento seguro.
Los usuarios de apiladores eléctricos también deben tener en cuenta las alturas de paso. Aunque el mástil de un apilador puede retraerse, esta capacidad es limitada: el equipo debe poder pasar por debajo de puertas, entreplantas y otras estructuras del techo.
Las rutas y las distancias que deben cubrirse dentro del almacén también determinan la elección del equipo. Para distancias cortas, un equipo con conductor acompañante es suficiente, ya que el operario camina junto a la máquina. Sin embargo, en distancias medias esta solución puede resultar poco ergonómica para el trabajador. En estos casos, se recomienda un equipo con plataforma abatible, que permita al operario desplazarse sobre ella. Para distancias largas, la plataforma debería estar instalada de forma permanente para garantizar un confort duradero y una elevada eficiencia durante todo el turno.
Además de la altura de elevación y la distancia de los recorridos, también debe comprobarse la anchura de los pasillos antes de seleccionar el equipo. Este aspecto determinará las dimensiones posibles de la máquina, especialmente en giros de 90°, donde las dimensiones exteriores del equipo y su radio de giro son determinantes.
Por último, también debe tenerse en cuenta el estado de los recorridos: si es necesario superar rampas o pendientes, habrá que comprobar la capacidad de ascenso del equipo.
3) ¿Qué intensidad tiene el trabajo?
La intensidad de uso es un factor clave para determinar qué clase de equipo y qué tecnología de batería se adaptan mejor a cada aplicación.
Un equipo diseñado para un uso ocasional no es adecuado para operaciones de varios turnos. En estos casos, deben elegirse soluciones específicamente concebidas para su uso en entornos exigentes, como la línea Xcellence de STILL, capaces de afrontar sin problemas turnos prolongados y cargas elevadas. Además, las posibilidades de configuración personalizables y los sistemas de asistencia al conductor de última generación garantizan los máximos niveles de precisión y seguridad durante el funcionamiento.
Del mismo modo, las empresas con unas necesidades moderadas de transporte interno no necesitan invertir en un equipo diseñado para funcionar 24/7 en entornos altamente exigentes y que, por tanto, estaría sobredimensionado para sus necesidades. En estos casos, los equipos compactos, estandarizados, fácilmente disponibles y centrados en las funciones esenciales, como los de la línea Classic de STILL, suelen ser la opción adecuada.
En lo que respecta a la tecnología de las baterías, existen principalmente dos opciones:
- Las baterías de plomo-ácido tienen un coste reducido, pero requieren un tiempo de carga prolongado de entre seis y ocho horas, además de mantenimiento y unas condiciones específicas para la zona de carga.
- Las baterías de ion de litio, en cambio, pueden cargarse más rápidamente, no requieren mantenimiento y ofrecen una larga vida útil. Aunque su coste inicial es superior, esta tecnología aporta numerosas ventajas y puede ser hasta un 30 % más eficiente energéticamente que las baterías de plomo-ácido. Esto contribuye a proteger el medioambiente y reduce considerablemente los costes energéticos de la empresa.
La infraestructura de carga es un aspecto que a menudo se pasa por alto. Debe tenerse en cuenta desde el inicio de la planificación, ya que, en función del tamaño de la flota, el tipo de batería y la capacidad de carga, pueden surgir requisitos adicionales relacionados con la zona de carga, la ventilación y la seguridad. Las empresas que operan con varios equipos también deberían plantearse implantar un sistema inteligente de gestión de la carga para evitar picos de consumo y garantizar la disponibilidad, la flexibilidad y un control transparente de los costes.
4) ¿Cuántas horas al día utilizan los operarios los equipos y a qué esfuerzos físicos están expuestos?
Quien trabaja varias horas al día con un equipo de manutención no tarda en comprobar que una buena ergonomía es fundamental tanto para la productividad como para su salud. Esto se aplica a todo tipo de equipos, ya sean transpaletas o apiladores eléctricos:
- En los equipos con conductor, disponer de un cabezal de timón ergonómico es esencial y debe resultar cómodo de manejar tanto para personas diestras como zurdas.
- Utilizar un concepto de manejo estandarizado entre distintos tipos de equipos también facilita el cambio de una máquina a otra y reduce los tiempos de formación.
- Los operarios de equipos con plataforma se benefician de que esta disponga de suspensión y pueda ajustarse a su peso corporal, ya que así se reducen las vibraciones que afectan a todo el cuerpo.
- El control proporcional de la elevación permite trabajar con precisión y sin fatiga.
- Para capacidades de carga más elevadas, se recomienda la dirección eléctrica.
En cuanto a las funciones de seguridad, merece la pena analizar detenidamente cada modelo. Dependiendo del tipo de equipo, existen distintas funciones disponibles: desde sistemas de frenado automático y limitaciones de la altura de elevación hasta sistemas de advertencia visual. En términos generales, cuanto más exigente sea la aplicación, mayor importancia tendrán las funciones de seguridad a la hora de elegir un equipo.
5) ¿Cuánto debería costar, tanto en el momento de la compra como durante toda su vida útil?
El precio de compra representa solo una parte del coste total. Quienes basan la elección de sus equipos de manutención exclusivamente en el precio de adquisición pueden perder rápidamente de vista el gasto real. El factor decisivo es el Coste Total de Propiedad o TCO (del inglés Total Cost of Ownership). Este incluye aspectos como el mantenimiento, las piezas de desgaste y los tiempos de inactividad.
Otro factor que a menudo se pasa por alto es la necesidad de disponer de una autorización o permiso para conducir los equipos. En España, todas las carretillas de manutención automotoras necesitan de la realización de un curso de formación obligatorio. La empresa tiene la obligación de garantizar que el operario haya recibido una formación adecuada y específica para el uso del equipo que va a manejar.
Para conducir las carretillas del catálogo de STILL —a excepción de las transpaletas manuales—, los operarios deben tener constancia escrita de la formación específica recibida y de la autorización de la empresa que adquiere las máquinas para manejar el equipo de trabajo correspondiente. Por tanto, los costes y el tiempo necesario para capacitar a los conductores deben tenerse en cuenta desde el principio.
La elección adecuada es la que mejor se adapta a tu almacén
Responder de forma estructurada a estas cinco preguntas te proporcionará una base sólida para elegir el equipo adecuado para tu operativa. Arrojan luz sobre cómo deben transportarse las cargas y cuáles son las condiciones existentes en el almacén teniendo en cuenta la intensidad de uso y las necesidades diarias de los operarios. Además, ayudan a recordar que los costes se valoran no solo en el momento de la compra, sino a lo largo de toda la vida útil del equipo.
Elegir la transpaleta adecuada es una decisión a largo plazo, sobre todo teniendo en cuanta que el equipo debe seguir respondiendo a las necesidades de la empresa incluso si los requisitos operativos cambian. Por eso, no dudes en contactar con nuestros expertos para recibir asesoramiento personalizado sobre la elección del equipo adecuado. ¡Estamos aquí para ayudarte!
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